Ayeres
November 7, 2010
Me da como que nostalgia mirar al techo.
Saber que no lo alcanzo. Aún.
Rodearte de palabras y preguntas, que no sabes cómo responder.
O que decir. Y prefieres hacer silencio.
Quedarte callada y acordarte como éramos hace 5 años.
Y decir, “que días”.
Y manejar por los Ceibos. Acordarnos que calles eran una vía.
Y que nos miremos y digamos al mismo tiempo, “me siento en el 99″.
Hablar del pasado es lo mejor.
Recordarnos que sí hemos vivido, que hemos corrido, caminado y gateado.
Encontrarnos lunares nuevos.
No se de donde viene esta manía de estar anclados al pasado.
De decir, “¿te acuerdas de…?”
De mirar al techo y acordarme de mi casa en Miraflores.
De cuando la iglesia era más chiquita.
De cuando había que bajar la loma para ir a San Marino.
De cuando me querias y yo a tí.
De cuando te llamaba a preguntarte la hora.
¿Cómo se que el tiempo pasa?
¿Cómo se que estamos pasandolo igual?
Cuando yo me acuerde y tu no.
Ahí sabre que no lo estamos pasando igual.
O viceversa.


